Formación de Marketing Aplicada

Formación Aplicada

Formación de Marketing Aplicada

Dentro de nuestros servicios de marketing 360º, en Nementio ofrecemos formación aplicada a tu situación concreta, diseñada a medida para que adquieras conocimientos y conozcas herramientas que te ayuden a mejorar tus resultados desde el primer día.

¿Qué es Formación Aplicada?

Nementio presta servicios de formación a empresas, organizaciones y asociaciones en el ámbito de marketing y desarrollo de negocio, así como en la gestión de la presencia online.

¿A quién va dirigido?

La formación aplicada se dirige a:

  • Empresas de nueva creación que necesiten desarrollar procesos internos de marketing adecuados a sus necesidades.
  • Empresas consolidadas que quieran reorientar sus procesos de marketing hacia modelos ágiles, rentables y sostenibles.
  • Empresas que quieran desarrollar o reorientar su presencia online para hacerla más efectiva en la consecución de los objetivos de la compañía.

¿Por qué te interesa?

La ventaja de los servicios de formación de Nementio radica en el enfoque práctico y en la involucración de la empresa para la puesta en práctica de las habilidades desarrolladas a través de la aplicación directa de las mismas en situaciones de negocio concretas.

Nementio cuenta además con formadores con experiencia en el mundo académico y empresarial.

¿Cómo funciona?

La formación se plantea como sesiones de trabajo prácticas orientadas a resolver situaciones concretas de la empresa. A través del planteamiento de casos prácticos, ficticios o reales dentro de la empresa, se plantean metodologías de trabajo ágiles y sencillas y se desarrollan las habilidades de los asistentes para aplicarlas desde el primer momento en la empresa.

Nementio ofrece también formación a tu medida. Consúltanos.

¿Para que sirve?

La formación aplicada de Nementio permite a las empresas, a través de sus profesionales, adquirir habilidades prácticas y conocimientos útiles para acercarse al mercado de un modo racional, eficiente y orientado a resultados. Proporciona además herramientas metodológicas prácticas y sencillas para gestionar el marketing de la empresa de un modo más ágil, rentable y sostenible, aprovechando todas las potencialidades que proporcionan la tecnología, internet y las redes sociales para el desarrollo del negocio.

 

Análisis del Modelo de Negocio

Análisis del Modelo de Negocio

Análisis del Modelo de Negocio

¿Qué es?

Un análisis de los aspectos más relevantes del modelo de negocio actual, desde el estudio del entorno y de las características de tu empresa, hasta la revisión de los objetivos y estrategias definidas.

¿A quién va dirigido?

El Análisis del Modelo de Negocio está dirigido a empresas de nueva creación (startup) o empresas consolidadas que necesitan un apoyo para replantear su modelo de negocio con el fin de hacer frente a los cambios en el entorno (ecónomicos, sociales, culturales, tecnológicos, etc.) y aprovechar de manera sostenible las nuevas oportunidades que se generan.

¿Por qué te interesa?

En muchas ocasiones el plan de negocio inicial realizado para un proyecto empresarial queda obsoleto cuando comienza la operativa real de negocio. Actualizar los contenidos del plan y revisar la estrategia es vital para ti, especialmente en un escenario en el que las condiciones del entorno son tan cambiantes como en la actualidad.

Si estás comenzando una aventura empresarial, contar con un buen modelo te ayudará focalizar todas tus actuaciones.

Observar los cambios y ser capaz de adaptarse a ellos es sinónimo de supervivencia.

¿Cómo funciona?

Se organiza a través de sesiones de trabajo contigo en las que haremos un repaso a tu estrategia actual, poniendo en común sus puntos fuertes y débiles y redefiniendo si fuera necesario aquellos aspectos que puedan mejorar tu posición competitiva.

En la primera parte del análisis haremos un repaso general de alto nivel a toda tu estrategia actual y analizaremos el entorno y las características internas de tu negocio.

A continuación realizaremos un análisis DAFO con la información recogida con el fin de plantear diferentes alternativas estratégicas que servirán como base para la definición de objetivos y el planteamiento de una estrategia general.

Disponer de un modelo de negocio actualizado te ayudará a focalizar tus esfuerzos en la dirección adecuada en todas las áreas de tu empresa, aumentando la eficiencia y la rentabilidad y asegurando la sostenibilidad de la misma. Te servirá además para detectar posibles fuentes de ingresos alternativas o negocios complementarios.

Desde el punto de vista del acceso al mercado, disponer de un modelo de negocio actualizado es clave a la hora de definir las variables principales del marketing: posicionamiento, público objetivo, segmentación, las 4Ps (producto, precio, distribución y promoción).

 

Foto: Opensourceway vía Flickr
Empresas Sociales

Empresas Sociales

Empresas Sociales

El único objetivo de una empresa es ganar dinero, o al menos, eso es lo que enseñan en la mayoría de  las universidades o escuelas de negocios. Sin embargo, muchos creemos que una empresa puede y debe servir para algo más. Una de las vías para conseguir que la empresa sea un motor de cambio de la sociedad es el emprendimiento social.

Muchas empresas dicen tener una misión social, aunque la finalidad última de esos objetivos sigue siendo mejorar el resultado económico de la empresa, incrementando su notoriedad y mejorando el sentimiento de los clientes hacia su marca. Las empresas sociales, en cambio, no pretenden ofrecer ningún beneficio económico a sus inversores excepto cuando haciéndolo contribuyen a mejorar su capacidad para conseguir sus objetivos sociales y medioambientales. ¿Quiere esto decir que una empresa social no tiene que preocuparse por los resultados económicos de su actividad? En absoluto. Una empresa social tiene la obligación de ser rentable a través de su actividad comercial, aunque en su caso, el destino de los beneficios obtenidos no sea repartir dividendos si no impulsar el objeto social para el que fue creada.

Para evitar que la empresa social se desvíe de sus objetivos en manos de intereses personales es necesario establecer la misión social y los límites de actuación de los administradores en los estatutos de la sociedad, que además debe ser autónoma en su gestión, sostenible a través de ingresos generados mayoritariamente mediante su propia actividad comercial, auditable y transparente.

En último término, cada emprendedor debe ser libre para decidir cuál es el objetivo de su empresa. Si tu idea va más allá del simple beneficio económico, una empresa social puede ser la base sobre la que construir tu sueño. ¡A por ello!

Empresario: adáptate o muere

Empresario: adáptate o muere

Charles Darwin dijo: “No es la más fuerte de las especies la que sobrevive, ni tampoco la más inteligente, si no la que mejor se adapta a los cambios”.

Empresario: adáptate o muere

Este principio debe ser aplicado a la empresa actual, transformando modos de pensar y maneras de actuar hasta llegar a un modelo de empresa que pueda garantizar su propia supervivencia: la empresa ágil.

Una empresa ágil es aquella que tiene la capacidad de adaptarse rápidamente a los cambios del entorno que pueden afectar a sus resultados a corto, medio y largo plazo. Cambios en las preferencias de los clientes, la presión de los competidores, las nuevas tecnologías y globalización son solo algunos de estos retos a los que vamos a enfrentarnos a diario.

Enfocar la empresa hacia el cliente es sin duda una de las claves de esta transformación que va a permitirnos atender a cada cliente con el coste, el plazo y la calidad que éste requiera en cada momento. La empresa debe dejar de mirarse a sí misma para empezar a entender que su sostenibilidad depende de su capacidad para satisfacer los deseos de los consumidores en el menor tiempo posible. Es importante cambiar la mentalidad desde un ¿cómo puedo vender mi producto a mis clientes? hacia un ¿cómo puedo crear productos que cubran las necesidades de mis clientes actuales y futuros?

Sin embargo, los clientes no actúan habitualmente del modo lógico y predecible que nosotros presuponemos y por ello se hace necesario aprender a “descubrir” al cliente, estableciendo una comunicación permanente con él allá dónde se encuentre. En esta labor, internet y las redes sociales como Facebook o Twitter pueden ser grandes aliados del empresario si se usan de manera adecuada con un objetivo bien definido.

Y aún más importante, para ser ágil, la empresa tendrá que adoptar algunos valores que deberán fluir en la organización a través de sus recursos más valiosos: las personas. Porque, en estos tiempos tan difíciles para muchos, no debemos olvidar que las empresas no son más, ni menos, que la suma de las personas que las componen.

Lean Canvas

Sin Desperdicio (Lean Startup)

Lean Canvas

Poner en marcha una empresa ha sido tradicionalmente una tarea realizada con cierta dosis de optimismo y con poca seguridad en los resultados. El método académico hasta la fecha se basa en escribir un plan de negocio, presentarlo a los inversores, montar un equipo, crear un producto o servicio y empezar a venderlo lo mejor posible. Y en este proceso, probablemente algo saldrá mal. Aunque las cifras varían, las estadísticas dicen que entre un 70% y un 90% de las empresas de nueva creación fracasa antes de los tres años de vida.

Sin embargo, recientemente ha surgido una nueva filosofía llamada lean startup que puede hacer el proceso de creación de empresas menos arriesgado. El método lean (traducido del inglés como magro, “sin desperdicio”) propone focalizarse en la experimentación, en el dialogo con los clientes y en un proceso de ensayo-error-aprendizaje, en lugar de realizar detalladas planificaciones, fiarse de la intuición y empezar creando una gran estructura de empresa. Sus conceptos, tales como el “mínimo producto viable”, están ya calando hondo entre muchos emprendedores.

Este sistema de gestión permite minimizar las inversiones, establecer objetivos alcanzables a corto plazo y crear empresas que se adaptan mucho mejor a los cambios: empresas ágiles. Lean startup no es garantía de éxito, pero permite aumentar las posibilidades de supervivencia y reducir el riesgo en la inversión.

Si estás pensando en montar una empresa o crees que puedes mejorar la gestión de tu negocio, merece la pena que te des una vuelta por internet y busques algo más de información sobre el método lean. No tiene desperdicio.

entrevista Alfredo Reche La Razón

Reflexiones para emprendedores

El mes pasado el diario La Razón publicó una entrevista que me hicieron para la sección Autónomos en la Autonomía. Si quereis conocer mejor quién hay tras Nementio, es un buen comienzo.

Por Alfredo Reche, Socio Consultor y Fundador de Nementio

entrevista Alfredo Reche La Razón

En la entrevista cuento mi experiencia como emprendedor y por qué me lancé a crear Nementio, qué es lo que pretendemos y cuáles son nuestros valores. En este post, además, apunto algunas otras reflexiones que se han quedado en el tintero.

Emprender está de moda

Alejandro Suárez, una de las personas con más reputación en el mundo del emprendimiento en este país, escribía hace poco un post en elconfidencial.com titulado “Próxima burbuja: emprendimiento“. En él habla de cómo, en un país que hasta hace poco no sólo no creía, si no que incluso a veces despreciaba a los emprendedores, de pronto emprender está de moda, y algunos peligros que ello puede conllevar.

En mi opinión, hay mucha razón en las palabras de Alejandro. Sin embargo, creo que el único y gran peligro de esta moda es la corriente que anima a todo el mundo a emprender, como si todos tuvieran la formación y las condiciones necesarias para esa tarea. Y mucha gente se puede quedar por el camino si mide mal sus fuerzas.

Sin embargo, discrepo en la idea de que no todos pueden emprender, como si fuera un don innato.

Hay mucho mito en torno a la figura del emprendedor pero creo que, por necesidad u oportunidad, casi todo el mundo puede serlo. Ser empresario es otro tema, y requiere, además de la actitud, conocimientos y destrezas que no han sido bien tratados en nuestro sistema educativo y por tanto que no todo el mundo tiene. Y ahí es donde los futuros emprendedores tienen que esforzarse más y, si es necesario, buscar apoyos que les aconsejen antes de embarcarse en esta nave.

No te pares

Si algo aprendí cuando hace un año la empresa en la que llevaba trabajando desde hace 10 años decidió prescindir de mis servicios es que uno no debe pararse. Estar en situación de desempleo no es lo mismo que estar parado. De hecho, creo que nunca estuve más ocupado de lo que he estado desde entonces.

Si te has quedado en el paro, no te pares. Busca nuevas metas, fórmate, aprovecha para conocer gente. Es el momento de hacer cosas nuevas y de decidir por tí mismo. Una vida por delante para pelear por tu propio futuro.

Piensa un poco

Si decides iniciar una aventura empresarial, piénsa un poco antes de dar el primer paso. Un plan de negocio no es un documento extenso e inútil que se hace antes de montar una empresa. Un plan de negocio puede caber en un folio para muchos negocios. Un folio es mejor que nada.

Intenta averiguar si el negocio es viable, si existen potenciales clientes dispuestos a darte su dinero a cambio de tu producto. Y si es así, fijate objetivos medibles y define un plan para conseguir esos resultados. Si te resulta dificil, busca alguien que pueda ayudarte. Pero ten un Plan.

No desconfíes del marketing

El marketing no es ningún misterio, ni una ciencia sólo al alcance de expertos y gurús. Marketing significa analizar y planificar la mejor forma de vender más y de forma más rentable para generar los máximos beneficios posibles a tu empresa. Y eso es, sobre todo, mucho sentido común y algunas herramientas que ayudan a organizar la información y a plantear y elegir entre distintas alternativas a la hora darle a los clientes un producto que estén dispuestos a comprar.

Pero hagas lo que hagas, no pierdas de vista tus objetivos ni tus estrategias para conseguirlos. Mide resultados y obtén conclusiones. Sin eso, las acciones de publicidad, comunicación, online u offline que hagas tienen muchas posibilidades de ser estériles. Lo que no son cuentas, son cuentos.

Persigue tu sueño

Todo el mundo tiene un sueño, aunque a veces lo olvide. Tus sueños te llevan al lugar que Ken Robinson llama El Elemento. El Elemento tiene que ver con hacer aquello que te gusta, para lo que tienes una facilidad innata. ¿No te ha pasado que haciendo una tarea concreta todo empieza a fluir, creas con facilidad, tomas decisiones sin pensar y parece que todo fuera más fácil? Ese es tu Elemento.

El resto de la historia está por escribir y, si quieres, podemos ayudarnos mutuamente a conseguir nuestros sueños.

4 pasos para vender un producto

4 pasos para saber cómo vender un producto

Si estás tratando de comercializar un nuevo producto en tu empresa o si eres un emprendedor con un idea que quieres poner en el mercado, tu éxito depende de la estrategia de marketing de producto que pongas en marcha.

4 pasos para vender un producto

Tener una idea brillante o un producto interesante no es lo único que necesitas para vender y ser rentable en tu proyecto de empresa. El marketing de producto te ayuda a cerrar el círculo para darle a tus clientes lo que desean en el momento que lo necesitan.

Cómo vender un producto en 4 pasos

En este post voy a explicar 4 sencillos (o no tan sencillos) pasos que debes seguir si quieres mejorar las posibilidades de éxito de tu producto:

4 pasos para vender un producto

Descubrir las necesidades del cliente. A menudo los clientes no actúan del modo que podemos suponer de antemano. El marketing es un acto de descubrimiento del cliente. Entender al cliente es un trabajo dificil que requiere constancia para mantener canales de comunicación abiertos, humildad para reconocer nuestras predicciones fallidas y empatía para entender las motivaciones reales de los usuarios.

Adaptar el producto a esas necesidades. En una coyuntura en la que la oferta supera ampliamente a la demanda, si tú no le das al cliente lo que realmente desea, otro lo hará. Deja de pensar en cómo debes convencer al cliente para que compre tu producto y empieza a analizar cómo debe ser tu producto para que satisfaga sus deseos.

Definir una estrategia de producto adecuada. ¿Creías que con tener el producto ideal que cubra las necesidades de tus clientes bastaba? Lo siento, no es así. Si quieres vender, tendrás además que dar a conocer el producto a tu público objetivo, posicionarlo adecuadamente y ponerlo a su disposición en el momento oportuno y a un precio que esté dispuesto a pagar. Y por supuesto, comienza el proceso estableciendo unos objetivos claros, medibles y alcanzables. No te asustes, tu estrategia puede caber en un folio, pero debes tener una.

Desarrollar campañas de comunicación, publicidad y promoción. Una vez definida la estrategia en el papel tendrás que poner en marcha las acciones que permitan alcanzar los objetivos. Define un plan de acción detallado que incluya: calendario de acciones, responsable, recursos necesarios e indicadores para la evaluación. Ejecuta las campañas, analiza los resultados y aprende para mejorar continuamente en tus acciones.

¿Sigues estos pasos cuando comercializas un nuevo producto? ¡Comparte tu experiencia para que juntos podamos aprender a hacer un marketing más ágil y efectivo!

metáfora del fontanero

La metáfora del fontanero

Hace poco conocí al padre de un compañero de clase de mi hija, un hombre que se dedica a la fontanería. Rápidamente la conversación nos llevó a hablar (otra vez) de la crisis. Yo pensaba que a este sector le había llegado menos: al fin y al cabo, los grifos y la cañerías se estropean sin entender de primas de riesgo. Sin embargo, me dijo que cada vez tenía menos trabajo y estaba empezando a tener serios problemas.

Yo le pregunté qué estaba haciendo para vender más, o de otro modo, cuál era su estrategia de marketing. Me contestó que “eso del marketing es para grandes empresas, no para fontaneros” y que además poco podía hacer porque la crisis era global y todo el mundo estaba muy mal.

Entonces me acordé de una historia que había leído hace tiempo, no recuerdo bien dónde, acerca de la importancia que tiene que nos conozcan para poder vender nuestro producto o servicio, no importa lo grande que seamos ni el presupuesto que tengamos.

Adaptando la historia (de la que además no recordaba bien los detalles) a su caso, le pregunté si podía decirme el nombre de todos los vecinos de su edificio. Como al 99% de nosotros, a pesar de que sólo eran 16 vecinos, me respondió que no. De hecho, sólo podía decirme 7 u 8.

Entonces le dije que lo más probable era que si él no conocía a sus vecinos, sus vecinos no lo conocerían tampoco a él y no sabrían a qué se dedicaba. Le dije entonces que pensara en cualquiera de esos vecinos desconocidos, con los que sólo se dice “hola” en el ascensor, y que imaginara que esa misma tarde se le estropeara un grifo y se le estuviera inundando la cocina, y le pregunté: “¿Sabés por qué tu vecino no te llamará a ti para que le soluciones la avería?”

Rápidamente me contestó: “Porque no sabe como me llamo ni que soy fontanero“.

Extrapolando el ejemplo a su calle, su barrio y a toda la ciudad, comprendió enseguida que el marketing no es exclusivo de gurús ni de multinacionales, y que tenía que hacer algo para hacerse visible a todos sus potenciales clientes.

La conclusión es que sea cual sea tu negocio, los clientes no van a venir a ti por arte de magia. Tienes que hacer algo para que:

  1. Te conozcan.
  2. Sepan lo que haces.
  3. Encuentren un buen motivo para contratarte a tí o comprar tu producto.

Por cierto, mi nombre es Alfredo Reche, soy consultor de marketing y desarrollo de negocio, y me puedes encontrar en www.nementio.com.

vender-mas-comercio

Cómo aumentar las ventas en tu comercio

Esta es una pregunta que me han hecho a través de nuestra página de consultas y voy a aprovechar para compartir parte de mi respuesta en este post. Aunque la pregunta se ha formulado para el comercio, lo que comento a continuación es lo suficientemente general como para poder aplicarse en gran medida en casi cualquier otro sector.

La primera parte de la respuesta, para limitar las expectativas, es que no hay “recetas mágicas” que valgan para todo un sector (en este caso comercio) y ni siquiera para un tipo concreto de comercio (moda, alimentación, libros…). Cada negocio, cada persona, son diferentes, y sólo mediante un análisis previo de las capacidades y características individuales, del negocio y del entorno, seremos capaces de diseñar una estrategia adecuada para conseguir ese aumento de las ventas.

La buena noticia es que en este proceso sí que se pueden utilizar técnicas de marketing -en el sentido más amplio, desde la definición de productos, servicios o imagen de marca, hasta el desarrollo de campañas de publicidad específicas-, así como las facilidades que Internet y las Redes Sociales ponen a nuestra disposición, dicho de paso, con un coste muy reducido. Y aún mejor noticia es que solamente utilizando tus capacidades, conocimientos y experiencia, y con un poco de ayuda, podrás empezar a dar pasos en la mejora de tu negocio.

Para llevar a buen puerto estas tareas es necesario hacer dos cosas que a mucha gente le resultan más o menos difíciles o tediosas: PENSAR y PERSEVERAR.

Veo a muchos empresarios a los que frecuentemente les cuesta reservar un tiempo para detenerse, tomar perspectiva y pensar en los aspectos básicos de su negocio. Su trabajo diario y los problemas les absorben completamente y nunca “encuentran tiempo” para pensar. Pues bien, esta es mi primera receta: busca tiempo, desconecta, toma perspectiva y piensa. Por supuesto existen técnicas que facilitan este proceso, que es a la vez analítico y creativo, y que intentaremos ir planteando de manera sencilla y práctica en próximas entradas del blog, pero de momento, os dejo algunas preguntas cuya respuesta os puede servir como punto de partida en esta reflexión:

  • Describe tu comercio, según tu visión del mismo. Qué vendes, cómo lo haces, cómo definirías con una frase tu tienda, cuales crees que son los aspectos diferenciales respecto a otras tiendas parecidas (productos, precios, valor añadido…), qué empleados tienes, cómo son, etc.
  • Cómo eres tú, cuáles son tus mayores virtudes y cualidades (y puntos débiles) de cara al negocio, a los clientes, a tus empleados. Qué conocimientos tienes de tecnología (internet, redes sociales…), y también de otras áreas (finanzas, marketing, legal, laboral etc.).
  • Define tus clientes actuales y potenciales: clientes locales, de fuera de la localidad, en internet, edad media, sexo, perfil (qué buscan, qué valoran, en qué otras cosas están interesados).
  • Situación actual: tiempo que lleva abierto el negocio, evolución de las ventas, competencia. Estrategia actual de marketing (publicidad local, promociones, página web, redes sociales, etc..).
  • Objetivos para la tienda a corto, medio y largo plazo. Que sean realistas y realizables: si únicamente es “mantenerse”, es un buen objetivo como otro cualquiera.

Simplemente contestando a estas preguntas verás cómo eres capaz de detectar problemas actuales de tu negocio y también oportunidades e ideas para mejorar. Este proceso es más productivo si lo compartes con otras personas, profesionales o no. Busca gente crítica -aunque te duela-, porque ellos te pondrán los pies en el suelo. Y gente creativa, que te de nuevas ideas por muy extrañas que parezcan. Luego tú harás el filtro conveniente.

Existe multitud de literatura, artículos, blogs etc. en los que se proporcionan técnicas y metodologías para ayudar en este proceso reflexivo. Muchos de ellos son realmente aprovechables e intentaremos ir recopilando y comentando algunos en nuestra web. Sin embargo, si no tienes tiempo para buscar, leer y analizar cuál es el más apropiado para ti, que eso no sea excusa para seguir inmóvil. Lo importante es empezar a pensar cuanto antes y perseverar en el proceso de mejora continua de tu negocio.

Recuerda siempre que no has llegado hasta aquí por azar. Dentro de ti hay mucha más experiencia y mucho más conocimiento de tu negocio del que crees. Aprovéchalo.